682 152 559 (Llamadas y whatsapp) info@alcesuelo.com

La banca española trata de hacer de la necesidad virtud ante los tipos de interés próximos a cero. El entorno financiero, marcado por un euríbor en terreno negativo, ha empujado a cada vez más entidades a cambiar su mix hipotecario, potenciando los préstamos para la compra de vivienda a tipo fijo, en detrimento de las hipotecas a tipo variable. Este giro estratégico permitía por un lado a la clientela conseguir crédito hipotecario a precios históricamente bajos y por otro posibilitaba que las propias entidades generaran más margen de intereses, toda vez que en un entorno de tipos como el actual la opción fija es claramente más costosa en el corto plazo.

Este incremento en los márgenes conseguido por el mayor peso de las hipotecas a tipo fijo ha supuesto, no obstante, que en algunos casos las entidades comercialicen préstamos a precios desorbitados. Un reciente artículo denuncia que las nuevas hipotecas a tipo fijo pueden llegar a suponer cuotas mensuales hasta siete veces más caras que un nuevo préstamo a tipo variable. Tal y como señalan, el sector ofrece hipotecas «que alcanzan hasta un 3,90% de tipo de interés», que es siete veces más cara a día de hoy que un préstamo a tipo variable de euríbor +1% (al que habría que restarle 4 décimas por los actuales tipos negativos).

Los bancos están reduciendo los diferenciales aplicados en sus préstamos hipotecarios, si bien éstos están repercutiendo a su vez cada vez más comisiones y más caras, merced a la mayor vinculación que exigen al cliente para llegar a beneficiarse de las ofertas más competitivas. «Así, por ejemplo, en la Hipoteca Variable de Banco Santander, cumpliendo todas las condiciones el banco ofrece un diferencial del 1,75% para los dos primeros años -en septiembre de 2014 era del 2,85% para el primer año (…). Frente a esta bajada se observa un aumento de las vinculaciones exigidas para aplicar esos diferenciales. Mientras en septiembre de 2014 este banco exigía domiciliar nómina o pensión por importe superior a 2.000 euros, domiciliar 3 recibos, realizar 3 usos de la tarjeta de crédito y contratar un seguro del hogar, ahora exige domiciliar nómina o prestación por desempleo de al menos 2.000 euros mensuales (…) domiciliar al menos 3 recibos, usar 6 veces las tarjetas del banco en los 3 meses anteriores a la revisión del diferencial, y contratar un seguro del hogar y otro de vida»

Los tipos fijos actuales «en realidad están condicionados en la práctica totalidad de casos a la contratación de múltiples productos vinculados y comisiones que aumentan considerablemente el coste final del préstamo»

Las entidades han entrado en una dinámica de «publicidad engañosa», en la medida que los bancos españoles comercializan tipos fijos muy atractivos, «pero que en realidad están condicionados en la práctica totalidad de casos a la contratación de múltiples productos vinculados y comisiones que aumentan considerablemente el coste final del préstamo»

«Cláusulas abusivas»

La banca española además está siguiendo una política de «derivar el ahorro» desde las cuenta protegidas hacia productos complejos, con cláusulas abusivas. Tal y como apuntan en su artículo, dicen haber certificado que «al menos» Banco Popular, Ibercaja, Caixabank, BBVA, Bankia y Banco Santander «están ofertando fondos de inversión a ahorradores de a pie, sin los conocimientos necesarios para conocer el funcionamiento de este tipo de productos», aseguran, precisamente cuando éstos vienen buscando depósitos u otros productos de ahorro conservadores.

«Así, algunos bancos están obligando a los consumidores a contratar estos fondos como ‘complemento’ a la rentabilidad de los depósitos, pero sin explicar que alguno de estos fondos tienen una rentabilidad anual negativa de hasta el -41,55% TAE. Además, para contratar ciertos depósitos es preciso que el consumidor invierta al menos la misma cantidad en un fondo de inversión, lo que supone un abuso en toda regla».